“LSD: el Ser en llamas (cuentos de Doña Pepa)”, por CÁRMEN BROWN y JULIÁN MEYER

Tomado de CERDOS & PECES, número 22.

giphy.gif

1

Oref miró a los ojos de Deuj y vio las cortinas descubriendo el escenario. Oref en los ojos de Deuj se vio a sí mismo siendo la única persona que ocupaba una de las butacas del teatro. Cuando Deuj comenzó a pronunciar la frase que ya había pensado se sorprendió por el sonido estereofónico que aparecía en su boca como un doblaje TEN MUCHO CUIDADO PORQUE ATRÁS NUESTRO SIEMPRE HAY ALGUIEN QUE NOS MIRA, Oref gira y al final de las butacas desiertas ve un ser envuelto encapuchado con ojos en las extremidades. Al ondular las extremidades como un pulpo en su hábitat en el movimiento despliega nuevas partes nacientes todas cubiertas por ojos. Oref gira su único frente de visión otra vez hacia el escenario donde está su amigo. NO SÉ SI LO QUE ESTOY HACIENDO LO HAGO PARA QUE ME OBSERVES O SI CERRAMOS LOS OJOS ESTAREMOS EN OTRA PARTE dijo Deuj. Las pestañas de Oref se encontraron y al momento lo mismo sucedió con las de Deuj.

Oref y Deuj comienzan a recorrerla isla cargada de vegetación suraca por un mar del tono del pomo de tempera. Descubren una aldea. Parece que cada uno de los nativos anda despreocupado cumpliendo sus actividades matinales. Nadie les presta atención. A Oref y Deuj les parecen estos, seres encantadores. Cuando intentan tocarlos descubren asombrados que los atraviesan. Y atraviesan las paredes y las casas Oref y Deuj están encantados, la aldea completa y todos sus habitantes son una fantasmagoría. Accidentalmente se tocan entre sí y luego aterrados, así mismos y descubren que nada los diferencia de la aldea y sus nativos. La palabra que telepáticamente aparece en las mentes de ambos injertando terror es PROYECCIONES comprenden que no están siendo EN ALGÚN LUGAR NOS HEMOS QUEDADO deciden separarse y buscar el sitio desde donde están proyectándolos.

Oref cierra los ojos y ve un punto luminoso, una especie de diamante que late. Se zambulle en él y llega a una nave extraterrestre que tiene colocada en el centro del cerebro de la que él es el tripulante y a la que ha abandonado hace miles de años. La computadora de la nave está en funcionamiento. Oref se queda detenido en la entrada de la hexagonal cabina con luces titilantes en los extensísimos tableros. En todas las pantallas simultáneamente están transcurriendo distintas escenas de la vida. Oref recorre las pantallas, se ve en escenas insignificantes, en momentos inolvidables, se ve en detalles perdidos por el registro de su memoria.

Se ve en situaciones por las que aún no ha pasado, ve las alteraciones que el futuro ha producido en su persona. Hasta que se descubre en una pantalla sentado frente a Deuj mirándose, recuerda y vuelve.

2

Deuj miró a los ojos de Oref y se encontró caminando por un hermoso bosque y tuvo la primera sospecha de que era tanteado, recorrido y tocado. Acercó su mano a una hoja y supo que no podía tocarla. Entre él y la hoja había un tercero que se aprovechaba de ambos. Quizá fuera la hoja que lo investigaba pero estaba más inclinado a pensar que se trataba de un tercer ser al que llamó “el bicho senso”. Un sensor automático metido en el intento del impulso y el obstáculo tenebroso que es un objeto. A veces le pasaba con la mirada pero eso era más bien cuando se emocionaba. El bicho senso estaba entre él y lo que fuera que tuviera enfrente. Daba horror este ser que estaba encantado con Deuj y que no le permitía sentir nada. Ya no le gustó estar en el bosque recorriendo a Oref y a pesar de que seguía mirándolo a los ojos empezó a desfocalizar la imagen hacia los costados. Estaba actuando, estaba representando la escena. Se miró y se vio con una ropa inédita, convertido en un personaje asombroso, mientras oía las palabras de Oref ESTAMOS BUSCANDO EL CORAZÓN DE LAS COSAS un desgarro de felicidad hace que Deuj se arroje y caiga al abismo. En la punta del último peñasco estaba él mismo con otro traje, esperándolo. ES ESTA LA BATALLA QUE SIEMPRE ESTUVISTE EVITANDO quién eres tú preguntó Deuj SOY LO QUE TÚ NO TE ATREVES A SER y batallaron y batallaron durante demasiado tiempo hasta que Deuj regresa y le cuenta a Oref. No sé quién habrá ganado la batalla, lo único que recuerdo es un barco en ruinas en un mar de sargazo, un mar encallado, un viejo de barba y unos estúpidos chicos correteando, yo sumergido en los maravillosos viajes que he tenido en mi vida y sin ni siquiera nietos de alcurnia para contárselos.

3

Hay tres sustancias que emanan los dioses. Una es Baba que traducida al lenguaje de este mundo es miasmas. Otra es Néctar que brilla como luz y la tercera es Fuego. Estas tres sustancias divinas tienen puntos de localización en el corazón de las personas y puntos de localización en los caminos de los días. Cuentan algunos viajeros que se han cruzado por desesperación o por azar en momentos del viaje en que estas tres sustancias se juntan. Cuentan que es increíble imposible aterrorizante la situación en que lo otro, llamémosle lo que sea lo otro, lo que siempre fue pura teoría, una pura especulación apareciera. Cuentan estos marinos totalmente aturdidos y locos y estúpidos que hay tres posibilidades de viaje para llegar al mundo de los dioses.

Hay que ser colocado en la puerta de esta situación que es el que tiene que devorarse las partes no divinas de tu ser. Te mira a los ojos y va comiéndose la multiplicidad de engaños y de mitos y de traiciones. Hasta que te anuncia que te va a comer a vos.

Cuenta el marino Nav que una vez perdido en el mar se zambulló con el propósito de contener la respiración hasta que los dioses vinieran a buscarlo. Soportó y soportó hasta que emergió en una playa de Alicante, en España. Anduvo caminando por la playa hasta el atardecer cuando un niño corrió hacia él gritando “¡Hola papá!”.

Y se acercó también una señora y ambos lo llevaron hasta un auto que él tuvo que manejar tratando de comprender. El código que manejaban estas personas le era ajeno y además no sabía quiénes eran. Pero a una velocidad infernal se le iban insertando las informaciones. En el tiempo que tardaron en llegar al pueblo donde vivían, que quedaba a unos pocos km de km ciudad de Alicante creó una memoria de 43 años de vida. En ocho km aprendió todo lo que tenía que saber de la especie humana. Decidió representar la comedia pensando que ere era el lugar donde lo habían citado los dioses. Esperó y esperó y pasaron los años de ese tiempo en el que estaba. Sabía que eran instantes, en cuanto boqueara y se ahogara suponía que encontraría el barco. Sin embargo cuando boqueó comenzó el disparate, el proceso inverso al del viaje hasta el pueblo, comenzó la desinformación. Culminó la comedia, habló en idioma desconocido. Transmitió malestar a las personas que no sabía quiénes eran. Como una venganza. Lo bautizó como el mundo de las identidades perpetuas o el mundo de las estatuas vivas.

574763_490777910935915_826418683_n.jpg

* Muy probablemente los verdaderos autores de este texto sean Vera Land y Enrique Symns, quienes en varias ocasiones, quienes -en parte para jugar con los lectores y en parte para que sus nombres no se repitan en todos los textos de la revista- crearon varios autores apócrifos o heterónimos. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s